El secreto del mundo

07/04/2007 | Antonio Ortega | El País (Babelia) | Madrid
Libros relacionados:

La obra de Philippe Jaccottet es señalada como una de las más importantes de la actual literatura en lengua francesa, y goza de un fervor creciente gracias a la ejemplaridad e intencionalidad ética que determinan la realidad patente y precisa de sus textos. Su escritura abarca toda la segunda mitad del siglo XX y se prolonga en la cuidada intensidad de sus últimos libros, nacidos ya en el marco del recién estrenado siglo XXI. Gracias al constante buen hacer de Rafael-José Díaz, su principal traductor al español y conocedor profundo de la obra entera del suizo, el lector ha podido acercarse a algunos de sus principales libros: A la luz del invierno (Calima, 1997); Antología personal (Igitur, 2002); A través de un vergel (Ultramarino, 2003);Cuaderno de verdor (Bartleby, 2005) y La oscuridad (Artemisa, 2005).

Sus primeros poemas dan cuenta del conflicto entre lo poético entendido como discurso más o menos explícito, y lo poético como proceso. En los años que van de Réquiem (1947) hasta El ignorante (1958), asistimos a la consolidación de una voz: el poeta aprende y define un registro que le permite alcanzar una exactitud y justeza de tono sin la cual no habría sido posible su obra. Es en El ignorante donde establece un equilibrio entre meditación y contemplación, una nueva apertura sobre el mundo que se recoge en un hablar «bajo», «a media voz» y con «palabras ligeras»; que busca «el resplandor de los murmullos», «esa palabra dicha en un soplo a la boca que espera / y esa bruma un instante tan sólo en el astro de ojos ardientes»; y que declara la gracia de los beneficios de la luz.

Es la sabiduría de la ignorancia, que ajena a toda certeza, sólo alcanza lo que se ha visto y probado íntimamente. A refugio del curso caótico de la historia y de la ilusión de las imágenes, el poema puede sorprender la secreta pulsión de las formas de un tiempo cómplice, y acercarse a un orden y a un acuerdo con el mundo. El poema invita a la escucha, a asociar palabra y vida. Ése es «el secreto» que descubre: «¿No es preciso, al contrario, / dejar que invada muda los muros esta hiedra / por miedo a que una palabra de más separe nuestras bocas / y el mundo fascinante se desplome?». Fuera de toda ciencia comprobable, la poesía no puede sino estar en suspenso, suscitar e intuir eso que se formula en algunas “palabras en el aire”, que a la vez que aladas son sabedoras de su precariedad. Desarmado ante esa precariedad de la existencia y ante la muerte, la voz del mundo se afirma, sin embargo, en la transparencia del día: «Lo que transforma incluso la muerte en una línea blanca / al alba, el pájaro lo dice a quien le escucha».

La exactitud del poema viene de la mano de la misma justeza de la vida: «Que mi forma de brillar sea borrarme». Y ésa es la razón por la que ésta es una escritura de la expropiación, de la indigencia: «Cuanto más envejezco más crezco en ignorancia, / cuanto más he vivido, menos poseo y menos reino». Una postura existencial, una moral de la escritura y una ética personal. Una palabra decidida en la claridad y la transparencia, que no esconde la finitud ni la muerte, que ocupa el lugar fecundo de la ignorancia, ese lugar dejado por el conocimiento: «La labor de una mirada que se apaga de hora en hora / ya no es ni soñar ni formar llantos, / sino vigilar como un pastor y convocar / todo lo que podría perderse si él se duerme». Todo rebaño necesita de un pastor.

Nada más realista que esa mirada a «ras de tierra», allí donde crece una hierba que, renovada cada primavera, es siempre nueva y siempre la primera. Jaccottet alcanza en El ignorante, con un lenguaje despojado y cercano a la experiencia de lo cotidiano, una madurez a medio camino entre la conversación y la elocuencia, un libro fuerte y singular, capaz de responder a las preguntas cruciales de un mundo enfrentado a la racionalidad tecnológica y a los mundos virtuales de la imagen. Sólo así es posible que «se revele lo que nadie esperaba», sólo «cuando hablemos con la voz del ruiseñor…».

Contacto | Distribución

© 2019 Artemisa Ediciones